Subes ocho miles quemado a lo bonzo
siendo el más discreto de la sacristía
varias puñaladas enmarcan tu espalda
y ni un puto ruido firman tus entrañas
en el meridiano de viles asfixias
roncas a raudales con cierto sigilo
baile de patadas adornan tu tiempo
y tus malos gestos continúan dormidos
No hay comentarios:
Publicar un comentario