...las horas de sueño no saben llegar a casa
el nudo del estómago rememora tu grandeza
haciendo olvidar el hambre a esta perdida cabeza
que envuelta en llanto deambula agarrada a una carcasa
Todavía tu figura palpita en la chimenea
cuando un fuego de paisano acaricia los ladrillos
el estar sentado enfrente vaticina los aullidos
de un silencio que en penumbra tu gemir ahora moldea
Todavía...
todavía...
el primer verso del día...
me traslada a tu inocencia
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