Quiero volver a mi lugar de origen, a mi bienestar, necesito sentirme protegido por los cuatro costados,
necesito que no haya ruidos, ni luces, ni compañía...
Hay días que te sientes la persona más fuerte del planeta, intocable y al día siguiente, te haces pequeño y vulnerable, muy vulnerable. Desde el día que aprendiste a andar has intentado no joder a nadie, has intentado seguir tu camino, tendiendo una mano a los más decaídos. En ocasiones te confundes y jodes a alguien pero nunca con alevosía ni premeditación ni nada por el estilo, todos nos confundimos y pedimos perdón y aprendemos y no jodemos a nadie, no tiene sentido...
No joder a nadie, no joder a nadie, seguir tu camino, sin molestar, sin joder a nadie... A veces se te cruza un gilipollas y según el día o le apartas o le rodeas, mejor rodear, no tener contacto, si le apartas entras en conflicto y no siempre se resuelve de una forma diplomática.
Ahora que he salido al exterior y las nubes huelen a odio y vísceras necesito volver al lugar de donde nunca debí haber salido, allí no jodía a nadie ni nadie me jodía a mi, allí era íntegro.
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